Nariño, 100 años de historia

Por. Goliáth Pérez Pulgarín – Director periódico regional EL GRAN PRECURSOR

Por justicia histórica, geográfica y topográfica, el municipio de Nariño es hoy llamado el Balcón Verde de Antioquia, que al cumplir sus 100 años de vida municipal, debe dar gracias a sus gestores, a quienes también, por justicia, no debemos echar al olvido, ya que son ellos quienes se ganan todos los homenajes y honores en esta gran efeméride.

La historia de Nariño comienza desde cuando las tierras que hoy ocupa el Municipio, fueron habitadas y dominadas por diferentes tribus indígenas, habiéndose destacado con mayor arraigo, la de los Pantágoras. Luego con los primeros ranchos habitados en lo que se conoció como Pocitos, debido a unos posos que hicieron los cargueros y demás caminantes que por allí pasaban. Posteriormente, cuando fue Municipio por primera vez en el año 1847, ya con el nombre de Nariño, por segunda ocasión en el año 1907 y por último y definitivo intento en el año 1913, gracias al liderazgo del Pbro. Ismael de J. Muñoz, por parte de la Iglesia Católica y del señor Benito Ramírez Márquez, por parte de la sociedad civil, quienes no desmayaron, ni cedieron terreno a las dificultades que se presentaron, en su propósito de ver convertido a Nariño en Municipio.

Nuestro querido Balcón Verde de Antioquia, una población recóndita de la geografía de nuestro Departamento, una comunidad que ha sido más lo que ha sufrido, que lo que ha gozado en estos 100 años, si se tiene en cuenta que los poderes centrales poco lo han tenido en cuenta, y la clase política, con algunas excepciones, solo lo miran y lo visitan en vísperas de elecciones para conquistar sus votos y satisfacer apetitos burocráticos personales. Con la venia de la dirigencia política, pero estos temas también hacen parte de la historia, no solamente pasada, sino contemporánea, la cual, las futuras generaciones tienen derecho a conocer.

Por otra parte, jamás podemos olvidarnos de los golpes que protagonizaron los grupos armados al margen de la Ley, en los años 1996 y 1999, cuando esta población quedó en manos de los enemigos, porque las fuerzas del Estado, llamadas del orden, en lugar de poner ese orden, abandonaron la población y la dejaron a mercede de los grupos ilegales: esto hace parte de nuestra historia.

Llegaron los 100 años de vida municipal y jurídica de un pueblo, que como el nuestro, quiere salir a flote y recuperarse de los hechos desalmamos y agresivos, que los grupos armados al margen de la ley, le han propinado a este querido pueblo de gentes buenas, humildes, honradas y trabajadoras, y a quienes solo nos interesa vivir bien y hacer el bien a nuestros semejantes.

Nariño necesita más empuje y más voluntad política de parte de sus dirigentes y lideres en general, quienes deben unirse para decirle a este querido pueblo, lo mismo que el General Simón Bolívar nos dijo: “la unión de los pueblos y de las comunidades, no es solamente un mandato de tipo jurídico, sino una escritura de la naturaleza misma”.

Comentarios