El modelo coworking llegó al Oriente Antioqueño para quedarse

Vanesa Ríos. Ingeniera Química, Magister en Sostenibilidad de la Universidad Autónoma de Barcelona. Gestora de Tambo Coworking.

¿Has oído hablar de los coworking? ¿Tienes alguna idea de qué son, cómo funcionan y sus ventajas frente a las oficinas tradicionales? El término coworking (del inglés co: colaboration, work(-ing): trabajo), se refiere a un espacio de trabajo colaborativo cada vez más aceptado en la comunidad de profesionales, emprendedores y empresarios, pues ofrece todas las comodidades de una oficina pero con ventajas competitivas que lo hacen mucho más atractivo:

Flexibilidad: permite usar los puestos de trabajo con planes acordes a la frecuencia de uso requerida, lo que a su vez representa un ahorro.

Gestión: todo está listo para empezar a trabajar. Los espacios de coworking cuentan con todas las facilidades y la logística para que el usuario solo se centre en su negocio y no pierda tiempo en gestiones de contratos como adecuaciones y mantenimiento

Comunidad: estos espacios abiertos fomentan las relaciones entre las personas que los ocupan, siendo no solo un lugar de trabajo, sino un punto de encuentro para crear sinergias profesionales y propiciar espacios y momentos de descanso en los cuales fluya la creatividad.

Y es que este modelo, nacido en el 2005 en San Francisco, Estados Unidos, se ha expandido por todo el mundo de la mano del crecimiento de las starts up, las economías creativas y nuevas tecnologías. Así mismo, los millenials empezaron a verlo como un paradigma exitoso por la posibilidad de socializar y emprender de manera distinta.

La compañía IWG, que lleva 30 años trabajando el concepto de coworking, reveló a través del estudio titulado “The annual iwg global workspace survey” que el 85% de los encuestados confirman un incremento en la productividad de sus negocios como resultado de una mayor flexibilidad en su lugar de trabajo (ver informe completo: https://www.iwgplc.com/global-workspace-survey-2019).

En Colombia, ciudades como Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali vienen adoptando este modelo desde hace varios años. Y el Oriente Antioqueño no es ajeno a esta tendencia. Municipios como Rionegro, Guarne y La Ceja ya cuentan con una diversa oferta de coworking; allí, cualquier persona puede encontrar espacios compartidos para todos los gustos y necesidades. 

A dos cuadras del parque principal de La Ceja se encuentra TAMBO coworking. Ubicado en una casa antigua, tradicional y acogedora, Tambo ofrece puestos fijos, flexibles, sala de reuniones y una amplia zona verde donde puedes disfrutar de un ambiente natural mientras trabajas. La amplia oferta de eventos abiertos que ofrece permite a la comunidad tener acceso a conferencias, exposiciones y talleres sobre emprendimiento, bienestar, cultura y otros.

Así que, si está pensando en un lugar para trabajar y en el cual pueda lograr mayor concentración que en casa, un ahorro de alquiler de alguna oficina y generar alianzas de valor, considere visitar los coworking que el Oriente Antioqueño tiene para ofrecerle. Tal vez sea el espacio que usted necesite.

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