¿El fin de los vuelos en helicóptero en Guatapé?

El turismo en el municipio de Guatapé, es un precedente que marca la economía de la localidad y, sin duda, de la región del Oriente Antioqueño. La llegada masiva de turistas hace que, a nivel nacional e internacional, se potencien diferentes alternativas y atractivos que lo hacen un territorio con cientos de bondades.

Sin embargo, el interés existente de innovar en la prestación de servicios para los veraneantes, no siempre termina siendo un beneficio para los guatapenses, o por lo menos así lo hacen notar algunos ciudadanos.

A través de denuncias interpuestas ante diferentes entes de control, residentes del municipio han evidenciado la necesidad de evaluar ciertas actividades que hoy se realizan en la localidad, entre ellas, los vuelos en helicóptero. Estas prácticas han puesto sobre la mesa el malestar generalizado por la contaminación auditiva que las aeronaves generan en cada uno de sus trayectos.

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Nicolás Mejía, propietario de una vivienda en la zona de la Piedra, en Guatapé, asegura que con los vuelos en helicóptero se está perturbando de manera directa la tranquilidad que los turistas y residentes buscan en el lugar. “Vemos como por atender a 200 turistas diarios, están afectando a miles de personas en la región”, puntualizó Mejía.

Ante este hecho, Cornare, que es la entidad reguladora de temas ambientales en el territorio, realizó un estudio de contaminación auditiva en Guatapé, donde sugirió a la Administración Municipal que las prácticas de sobrevuelos en helicópteros que se venían realizando en la localidad, debían ser suspendidas hasta que las empresas prestadoras del servicio construyan un plan de acción para la mitigación del ruido, con el cual, hasta el fin de semana pasado, venían afectando a los habitantes del casco urbano.

“Nosotros hemos realizado mediciones donde encontramos puntos con 90 decibeles, cuando lo máximo permitido sin afectar la salud es de 55”, añadió Mejía, refiriéndose a la intensidad en los sonidos que se producen allí.

Sobre este panorama, la normatividad colombiana expedida por el Ministerio de Salud dice textualmente que: “En Colombia se ha establecido que el máximo permitido durante las horas del día en las zonas residenciales es de 65 decibeles (dB); en zonas comerciales e industriales, hasta 70 dB, y en zonas de tranquilidad 45 dB; mientras que en las noches el máximo permitido es de 45 dB en zonas residenciales; 60 dB, en comerciales; 75 dB, en industriales”.

De cara a las quejas y la sugerencia de Cornare, la Alcaldía tomó la decisión de suspender dichas actividades, hasta que las compañías aéreas de Guatapé presenten un plan de acción para la mejora de las condiciones que hoy son motivo de discordia. Por su parte, el alcalde de la localidad, Juan Sebastián Pérez, expresó que “el informe remitido dice que hay acciones qué tomar bajo la ley 1801 (Código de Policía), esta es una razón para suspender temporalmente las actividades de los helicópteros en el municipio”.

Según testimonios recolectados por MiOriente, uno de los factores principales que elevan la relevancia del ruido tiene que ver con la altura de los artefactos, la cual es inferior a la permitida y por consiguiente resulta en la afectación ya enunciada. Si bien al momento no se han presentado incidentes por estas prácticas, según los perjudicados, es un peligro latente para las viviendas circundantes a los helipuertos instalados en la localidad. Una realidad que hoy obliga a las empresas a cesar sus actividades.

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¿Qué responden las empresas prestadoras de servicios?

MiOriente tuvo la oportunidad de hablar con Néstor Sierra, gerente de la compañía Helitours S.A.S, empresa que hoy cuenta con las licencias pertinentes para prestar el servicio de vuelos en helicóptero en el municipio. Ante las recientes restricciones de la administración, respecto a la prestación del servicio turístico, Sierra dice que “nos tomó por sorpresa. Es una medida que acatamos y respetamos plenamente, entendiendo la queja de la comunidad y el respeto por la tranquilidad. Hemos percibido con nuestro equipo técnico y jurídico que es una medida preventiva, no estamos en desacuerdo”.

Los denunciantes, representados por Mejía, aseguran que lo que buscan es que el ejercicio se realice sin afectación a la ciudadanía, con niveles de ruido moderados y sin presencia de riesgo. Ante este panorama, sugieren que los puntos de partida y aterrizaje de los helicópteros sean trasladados a una zona no residencial. “Ellos tienen que presentar un plan de mitigación para que puedan operar, ante nosotros y Cornare, para generar tranquilidad en los ciudadanos”, asegura el mandatario del municipio.

Elitour, por su parte, dice que “los derechos de una compañía nunca han de estar sobre los derechos colectivos y de la seguridad. Lo que sigue por nuestra parte es realizar una solicitud con la comunidad, la autoridad ambiental, el Alcalde y la Aeronáutica Civil, para la búsqueda de un plan de mitigación de ruido”.

El gerente de la empresa también asegura que buscarán renovar la flota de las aeronaves que operan, para reducir, según él, el 35% del ruido que hoy se genera. “Tenemos que buscar un equilibrio entre el desarrollo turístico, la empresa y el bienestar comunitario de manera concertada”, concluyó.

La realidad del caso es que la empresa debe presentar alternativas para regresar a su actividad comercial, y, por lo pronto, Guatapé goza hoy de una tranquilidad que vuela por los aires.

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