Caravana por la vida: Páramo en cuidados intensivos

Por: Juan Alejandro Echeverri, enviado especial de MiOriente

Las fuentes hídricas que nacen en el páramo están amenazadas a muerte. A las dos centrales hidroeléctricas que están funcionando en Sonsón la Administración Municipal y la empresa privada quieren sumarle una sobre el Río Aures y otra en el Río Verde de los Montes.

La Caravana por la Vida, el Agua, la Paz y el Territorio escuchó el sentir de las comunidades afectadas por el proyecto Aures Bajo.

Carmenza Carmona, integrante del Concejo Territorial de Planeación, manifestó su preocupación porque los responsables de la microcentral vierten materiales sobre una zona que presenta fallas geológicas y en épocas de invierno existen probabilidades de que un alud sepulte el nacimiento de agua del cual se abastecen 100 personas.

Asimismo, Jairo Henao aseguró que la empresa no socializó el proyecto con la comunidad. Según lo expresado por el habitante de la vereda El Limón, la maquinaria pesada agrieta el acueducto de la zona, afectando aproximadamente a 1.000 personas. Wilfran Henao repudió la falta de información y la negligente respuesta de Cornare ante las denuncias por los perjuicios: “Cornare dice que no hay afectación. Se aprovechan del desconocimiento de la gente. El Río Sonsón desapareció. Yo considero necesaria una consulta popular”.

Cuando Laura Henao regresó a su casa encontró el predio convertido en un parqueadero de máquinas. Aunque las obras llevaban un año en marcha, los habitantes del corregimiento de Alto Sabana recién se enteraron en mayo de este año. Laura tiene su casa al borde del camino que la empresa abrió para llegar hasta el borde del río. “A medida que iban haciendo el camino, iban negociando con la gente. Esto era un camino de herradura de metro y medio. La empresa dijo que iban abrir una brecha para que pasaran camionetas”. Por el camino hoy transitan volquetas y retro excavadoras. Además, Henao manifestó el mal trato de los funcionarios que trabajan en las obras, “anteriormente esto era bueno porque no tenía que pelear con trabajadores maleducados. Nos dicen metidos; que si seguimos molestando nos van a expropiar”.

De todos los testimonios, el de Humberto Blandón llamó la atención de los caravanistas. “Desde que rompieron la carretera tiraron los escombros al nacimiento donde tomábamos el agua para el cultivo. Una de las parcelas donde trabajábamos quedó dentro de la propiedad de la empresa, no nos dejan entrar desde hace un año y tampoco nos quieren comprar”.

Finalmente Carmenza concluyó que en Sonsón hay problemas de ordenamiento territorial, “el municipio tiene potencialidad rural pero por el vacío de lo público no se puede potenciar, los privados llegan a aprovecharlo a su manera“.

Ayer la caravana durmió en la vereda La Honda de La Unión y mañana desembarcará en el casco urbano.

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