El Túnel de Oriente una oportunidad pero también una latente amenaza

Por Carlos Emilio Barrera León – @carlosebarrera

Por estos días ronda la noticia que se reiniciarán las obras del tunél de Oriente denominada también conexión vial al Valle de San Nicolás, obra que hace más de 4 décadas se proyectó y que ha creado mucha controversias sobre la conveniencia del mismo, en ocasiones anteriores hemos comentado que esta no es una inversión prioritaria para el Oriente del Departamento como si para el área Metropolitana de Medellín dado que su principal objetivo es hacer más corto y cómodo el recorrido hacia  y desde el aeropuerto José María Cordova.

Son varias los aspectos que se deben tener en cuenta por ahora descartemos los legales y técnicos y comentemos sobre los social y político, en primer lugar esta conexión además del servicio al Aeropuerto sin duda incrementaría el flujo de visitantes al Altiplano para el consumo de entretenimiento y diversión, que seguramente se reflejará en mayores puestos de trabajo de cocineros, meseros, barman y oficios afines, las actividades asociadas al transporte también verá mejorado sus ingresos y por ende aquellos que pertenecen a las cadenas de abastecimiento y servicios, esto no lo podemos desconocer que estos proyectos traen consigo beneficios sociales que se evidenciaran en mayores empleos, más ingresos para los Municipios por pago de impuestos y por su puesto a muchos predios recibirán plusvalía directa e indirecta.

También será evidente que esto incrementará la velocidad del proceso de urbanización que se presenta, especulación en los precios inmobiliarios y un asunto muy preocupante es la movilidad del Altiplano dado que las vías que se tienen hoy y las contempladas no serán suficientes para atender el inusitado número de visitantes, pobladores y transportadores.

Varios apuntes sobre lo comentado anteriormente, primero la obra, lo reitero no es una prioridad por lo que las inversiones del Estado se pueden reordenar como seguramente el actual Gobernador Sergio Fajardo reorientó la obra y que debemos solicitarle se inviertan en primer lugar en un plan vial que apoye y prepare cuando la obra se encuentre en plena actividad.

En segundo lugar debemos respaldar al diputado Esteban Quintero y el alcalde de Rionegro Hernan  Ospina Sepulveda sobre la no financiación parcial de la obra por valorización, en lo que no compartimos es que no totalmente, deben pagar quienes tengan beneficios como un principio de equidad y en lo que si estamos en total acuerdo es que Medellín debe aportar lo que se tenía inicialmente previsto financiar con valorización del altiplano, así como ocurrió con la conexión al occidente del Departamento.

En tercer lugar y como ya lo habìamos escrito en otras oportunidades es urgente que las fuerzas vivas no permitan que la obra se construya sin que se doten de vías que mitiguen el alto flujo vehicular, en especial en los accesos a Rionegro por Llanogrande y las Delicias, es necesario que se construya una nueva vía como lo habían sugerido paralela a rio Negro siguiendo las líneas de alta tensión o ampliando a doble calzadas las existentes, me uno a las preocupaciones del Ingeniero Guillermo León Gómez quien nos ha seguido en estos escritos y también ha planteado soluciones técnicas.

En fin no podemos mirar este proyecto como ajeno lo debemos apropiar primero como una oportunidad y hoy en las actuales circunstancias como una amenaza.

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