La muerte de un Puma concolor por atropellamiento en una vía hacia el Bajo Cauca llevó a Corantioquia a emitir un llamado preventivo a comunidades y conductores, en medio de reportes ciudadanos que advierten la presencia de tres individuos de esta especie en distintos puntos de Antioquia.
Según la autoridad ambiental, los avistamientos se registraron en zonas rurales de Ituango y Puerto Nare, así como en el sur del área metropolitana, donde habitantes informaron el tránsito de ejemplares por corredores biológicos. De forma paralela, la entidad confirmó la muerte de un puma en un tramo vial que conecta con el Bajo Cauca, hecho que es objeto de verificación técnica y que, de manera preliminar, se asocia a un atropellamiento.
Frente a este contexto, Corantioquia reiteró que las carreteras atraviesan hábitats naturales y recordó la campaña institucional “La Vía Tiene Vida”, orientada a promover la reducción de velocidad, el respeto por la señalización y la conducción preventiva para disminuir los riesgos para la fauna silvestre.
Sebastián Jiménez, biólogo del convenio de fauna de la entidad, explicó que el puma suele evitar el contacto humanoy que su presencia está asociada a la condición de los ecosistemas. “Ante un avistamiento, se debe mantener la calma y la distancia. No se debe intentar acercarse, perseguir ni capturar al animal, ya que solo reaccionaría si se siente acorralado o amenazado”, indicó. Añadió que en zonas rurales es clave resguardar el ganado menor y las mascotas, no alimentar fauna silvestre, evitar el uso de flash o ruidos y reportar de inmediato cualquier situación a las autoridades competentes.
Sobre el hecho ocurrido en la vía, la directora general de Corantioquia, Liliana María Taborda González, señaló: “El atropellamiento de fauna es una tragedia evitable. Hacemos un llamado de corresponsabilidad a los usuarios de las vías para que respeten las señales de tránsito y entiendan que los animales también transitan por su territorio”.
La autoridad ambiental anunció que mantendrá presencia técnica en Ituango y Puerto Nare, con el fin de brindar acompañamiento a las comunidades, fortalecer los canales de reporte y promover una convivencia responsable entre las personas y los grandes felinos que habitan el departamento.






