Liborio Mejía: la honra de un hombre que se sobrepone a los siglos

Hace 202 años falleció, a manos de Pablo Morillo, el prócer rionegrero de la historia de la independencia de Colombia, Liborio Mejía y Gutiérrez de Lara, quien trabajó junto a Francisco José de Caldas para defender a Antioquia de la reconquista española.

Liborio Mejía nació en el municipio de Rionegro el 23 de julio de 1792 y fue enviado en 1808 a Bogotá a continuar su educación en el Colegio Mayor y Seminario de San Bartolomé, donde se graduó como doctor en Jurisprudencia.

Según el historiador Carlos Andrés Zuluaga, tras culminar sus estudios regresó a Medellín para oficiar como Director del Colegio Provincial (hoy Universidad de Antioquia), del que fue uno de sus fundadores. Además, dictó clases de filosofía, idiomas y matemáticas, cuando tenía 21 años.

Por diez días se convirtió en Presidente de la República de las que entonces eran las Provincias Unidas de la Nueva Granada, llegando a ser el mandatario más joven de la historia. Durante su gobierno convocó una junta de guerra para luchar contra Juan Sámano –tenía apenas 700 soldados patriotas para enfrentar a 2.000 realistas y 500 guerrilleros pastusos- cayendo en el combate de la Cuchilla del Tambo.

Tiempo después fue apresado y ejecutado en Santa Fe de Bogotá, el 3 de septiembre de 1816 con tan solo 24 años. Sus cenizas se encuentran en la Iglesia de la Veracruz en Bogotá junto con las cenizas de otros mártires de la patria ejecutados por Pablo Morillo.

Bajo el terror del general Morillo cuenta la historia que fueron asesinados otros personajes intelectuales y precursores de la Independencia como Jorge Tadeo Lozano, Policarpa Salavarrieta, Camilo Torres, Joaquín Camacho, Francisco José de Caldas, Antonia Santos y Antonio Baraya.

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