Espeletia restricta: la nueva especie de frailejón descubierta en Sonsón

Foto: UDEA

Hace varios días, una nueva especie de frailejón fue descubierta en Sonsón. Se trata del “Espeletia restricta”, nombre que los científicos escogieron para la planta que es fundamental para mantener caudales de ríos y quebradas, y que alcanza los 1.2 metros de altura, tiene hojas suculentas y es apta para retener agua y resistir variaciones de temperatura.

Según Fernando Alzate, biólogo de la Universidad de Antioquia y quien fue uno de los líderes de la investigación, “desde que comenzamos a explorar —en un proyecto del Comité para el Desarrollo de la Investigación, Codi— para conocer los páramos del departamento, hemos visto el grado de vulnerabilidad de estos organismos: están en espacios muy reducidos, son pocas familias de este gran tesoro, que es hábitat de otras especies de fauna y flora”.

El “Espeletia restricta” es catalogado como una especie ‘sombrilla’; es decir, si se genera un plan de manejo para este frailejón, se protegería toda la zona páramo que lo circunda. Se estima que cerca de 130 especies de fauna interactúan con él, por ser la casa y el alimento de diferentes especies de aves, como los colibríes, el frailecillo y el chivito de páramo, y de insectos como las abejas, las arañas y las moscas; “es una suerte de universo que alberga microcosmos particulares”, agregó el investigador.

Inicialmente, los científicos indicaron que se trataba de un frailejón conocido, pero luego de varios análisis se confirmó el nuevo descubrimiento. “Son posiblemente las plantas más representativas de los páramos colombianos, y cumplen un rol fundamental  en el sostenimiento de los mismos al regular la circulación del líquido en esos ecosistemas húmedos”, indicó el instituto de investigación biológica Alexander von Humboldt.

Es de resaltar que los frailejones solo crecen a más de 3.000 metros de altura en algunos páramos de Venezuela, Perú y Ecuador, sobre la Cordillera de los Andes, y en Costa Rica. Colombia, por su parte, concentra casi el 60% de estos ecosistemas que retienen de forma natural el agua de las nubes y la neblina que la rodean, lo que las convierte en vitales para mantener caudales de ríos y quebradas.

Comentarios