Una mujer de 42 años, identificada como Rosalba Kat —nombre asignado durante su proceso de adopción—, busca hoy respuestas sobre un hecho ocurrido en Rionegro en diciembre de 1983, cuando fue dejada al cuidado de una trabajadora de un bar y su madre biológica nunca regresó por ella.
En diálogo exclusivo con MiOriente, relató que los hechos ocurrieron alrededor del 23 de diciembre de 1983 en un establecimiento ubicado en la carrera 54 con calle 49, en Rionegro. Según su testimonio, su madre biológica la entregó a una mujer que trabajaba en el lugar, identificada como Luz Londoño Cano, con el argumento de que saldría a comprar comida. “Dijo que iba a comprar cosas y que volvería más tarde, pero nunca regresó”, comentó.
Ante la imposibilidad de hacerse cargo de la menor, la hija de Luz, Magnolia Londoño Cano, quien entonces tenía cerca de 15 años, trasladó a la niña al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en Medellín el 4 de enero de 1984, de acuerdo con el expediente de adopción. “Magnolia fue quien me llevó a Bienestar Familiar”, precisó Rosalba.

Posteriormente, la niña permaneció cerca de nueve meses en un hogar sustituto y el 10 de septiembre de 1984 fue adoptada y trasladada a los Países Bajos, donde reside desde entonces. En 2003 inició por primera vez la búsqueda de sus orígenes, motivada por la necesidad de conocer su identidad. “Quiero saber cuál es mi nombre real, cuándo nací y quién es mi familia. No sé nada de eso”, afirmó.
La información disponible indica que la madre biológica era conocida con el apodo “Gloria” y que, según los datos recogidos durante su investigación, trabajaba como prostituta y posiblemente residía en el sector de Guayaquil, en Medellín. “No sabemos si Gloria era su nombre real o un nombre que usaba para trabajar”, explicó. Rosalba también aclaró que presume que nació en Rionegro entre mayo y septiembre de 1983, pero no tiene datos confirmados sobre el lugar del parto ni sobre un posible bautizo.

Durante el proceso de búsqueda, la mujer logró identificar a familiares biológicos por línea paterna mediante una prueba de ADN, cuyo resultado confirmó el vínculo. Sin embargo, estos manifestaron no tener información sobre su existencia ni sobre la identidad de su madre biológica. El padre biológico ya falleció.
Actualmente, Rosalba se encuentra en Medellín y anunció que en los próximos días viajará a Rionegro con la expectativa de obtener información que permita ubicar a su madre biológica o a las personas vinculadas con los hechos ocurridos en 1983. “Espero encontrar algunas respuestas. Quiero saber quién es mi madre y conocerla, si aún vive”, concluyó.






