Pequeños detalles que hacen grande la gestión en la administración pública

16 años de trabajo comunitario, con los pies puestos sobre la tierra en relación a las necesidades de las comunidades  y de cara  a las diferentes administraciones municipales que han pasado durante estos años, la iniciativa y Proactividad para liderar diferentes procesos sociales y la experiencia vivida al frente de la Secretaría de Educación del municipio de Marinilla, me motivan a escribir el presente artículo, que desde fuera y dentro de la  administración me dan elementos para aportar desde mis perspectiva  unos pequeños detalles que hacen grande una gestión en la administración pública. Estos aspectos los describo a Continuación:

1. Sanar y liberar el corazón: En primer lugar el líder encargado de direccionar una administración pública, debe poner su gestión en manos de Dios que como ser supremo  siempre guía las acciones cuando nacen de intenciones generosas y en búsqueda del beneficio común, en segundo lugar, el líder debe sanar su corazón, liberarse de todo aquello que lo amarre interiormente como los sectarismos políticos, los resentimientos, el orgullo, el egocentrismo, la prepotencia y la soberbia que enceguecen, dañan su interior y hacen perder el rumbo induciendo a la persona a que visualice el árbol y no el bosque a fijarse en los asuntos triviales y no en lo realmente importante y estratégico. El líder debe tener la madurez para comprender que para hacer una gestión exitosa necesita del compromiso de quienes son copartidarios y de quienes no lo son, de quienes han trabajado con él y de quienes no, debe comprender que la política es dinámica y cambiante, que hoy se puede estar en corrientes políticas diferentes y mañana se puede estar trabajando juntos y que la inclusión y la actitud integradora generan confianza y credibilidad. En este sentido liberar el corazón para sentir la paz interior, se convierte en la clave para lograr despejar la mente, abrir el paso a las ideas visionarias y a la Proactividad en la acción.

2. Comprender que el poder es una herramienta para el servicio: Comprender que el poder es para servir y no simplemente para atropellar y perseguir a quienes políticamente no están a su lado, es un aspecto determinante y quien lo tenga claro, habrá dado un paso importante para su gestión, eliminar prácticas politiqueras sin fundamento que lo único que buscan son intereses de grupos minoritarios y el atropello de los opositores es indispensable para demostrarle a los ciudadanos que en realidad se quiere una gestión en beneficio de todos y no de unos cuantos, poner en práctica el verdadero significado de la palabra política que es el arte de servir a la sociedad es determinante .

3. No mire el retrovisor, mire el panorámico: Mirar hacia atrás es importante para aprender de las experiencias, retomar lo positivo y ajustar lo negativo, posibilitan la definición de un norte claro, pero el líder no se debe quedar amarrado a los aspectos que a su juicio no fueron exitosos de las administraciones pasadas, quien se queda mirando el retrovisor no avanza, se estanca, mirar hacia atrás y quedarse ahí, desgasta, no permite la visión estratégica deja la sensación de no tener ideas nuevas para emprender, por el contrario el panorámico es mucho más amplio, permite ver el horizonte, trazar una visión clara, concentrar el pensamiento y las acciones en lo verdaderamente importante que es el hoy para proyectar el mañana, el ayer ya pasó. Realizar una gestión con seriedad, sin criticar lo anterior disminuye la posibilidad de ser criticado posteriormente, pues lo que se hace con malas intenciones, normalmente se devuelve, es lo que la vida cotidianamente nos ha enseñado, el líder no debe enmascarar su inseguridad con el desprestigio a la gestión pasada.

4. Saberse Rodear: Si bien es cierto una gestión exitosa inicia por un buen líder, esto no es suficiente, contar con un equipo de colaboradores idóneo se convierte en factor determinante para el logro de grandes resultados, es fundamental que las personas que integran el equipo de trabajo cumplan con un excelente perfil técnico y profesional, que se resume en conocimientos, habilidades, actitudes y experiencia suficiente para demostrar la idoneidad pasa sus cargos, que tengan una vocación firme y un espíritu de servicio arrollador, con un alto sentido de lealtad y compromiso que genere tranquilidad y confianza en el líder, con criterio para tomar decisiones, con visión amplia pero con accionar práctico, con los pies en la tierra, con reconocimiento social y comunitario, con habilidades para la gestión, propositivo, proactivo, dinámico, diligente, que vibre con su quehacer, que encarne los principios del administrador público y las virtudes que un ciudadano debe tener.

5. Planeación Estratégica: La mirada estratégica del líder es la que traza un norte claro en la planeación, en este proceso es necesario considerar aspectos coyunturales y propios de la dinámica cotidiana de la administración que no se pueden descuidar como las necesidades y dificultades que son propias del día a día, pero sobretodo, es indispensable pensar en retos estratégicos en el mediano y largo plazo que conduzcan al desarrollo integral del territorio y al mejoramiento de las condiciones de vida de la población, para ello es necesario identificar las oportunidades y potencialidades con las que se cuenta para generar estrategias que posibiliten aprovechar estos factores que generen impacto en la sociedad.

Implementar políticas, planes, programas y proyectos con visión futurista se hace necesario para alcanzar niveles de desarrollo cada vez más satisfactorios, plantear indicadores de impacto y no de cumplimiento, políticas de estado y no de gobierno y planes integrales que generen con el tiempo cambios sustanciales reales en la calidad de vida de las personas es un reto para los gobernantes.

6. Trabajar de la mano de las organizaciones: La dinámica económica, social, cultural y política de un territorio está liderada por las organizaciones, sin duda alguna las organizaciones son catalizadoras del desarrollo en un territorio, por lo tanto no las podemos desconocer, por el contrario, es necesario articularlas, generar sinergias con ellas para emprender acciones conjuntas que posibiliten impactos, credibilidad y legitimidad, trabajar de la mano de las organizaciones es avanzar en la institucionalidad local.

7. Generar Confianza: La confianza se promueve dando respuesta a las expectativas y necesidades de la comunidad y en primer lugar generando un ambiente agradable tanto para los empleados como para los usuarios externos de la administración, es preciso entender que el servidor público se debe a la comunidad y la atención afectiva y eficaz en generadora de confianza, pero ante todo, siendo claros a la hora de responder a los requerimientos, no generando expectativas que no se puedan cumplir y hablando con la verdad por más difícil que sea. La confianza se gana con el respeto, la responsabilidad, el buen trato y la gestión.

8. Saber delegar: La cantidad de asuntos que se deben resolver a diario en la administración pública, requieren de una adecuada distribución de las responsabilidades, por lo tanto, no se puede pretender que el líder tenga el control de todas las acciones y procesos de la administración, “Quien pretende manejarlo todo, controla muy poco”, en este sentido tener personas claves de confianza que lideren los diferentes procesos y que cuenten con adecuado grado de responsabilidad, autoridad y autonomía se convierte en un factor que da respiro al líder, estas personas que planean, organizan, direccionan y controlan son los dinamizadores de las diferentes áreas de trabajo que hacen que los procesos avancen en función de los objetivos. Los líderes de los procesos deben ser dotados de responsabilidad, autoridad y autonomía suficientes de tal manera que los procesos avances y las decisiones se tomen de manera oportuna, evitando dar largas a los asuntos coyunturales que requieren de acciones inmediatas.

9. Gestión permanente: Si bien administrar los recursos es una tarea importante, gestionarlos es aún más, sabemos que los recursos son cada vez más escasos en función de las necesidades, por lo tanto la gestión se convierte en una condición necesaria para el líder, buscar nuevas fuentes de financiación, nuevas estrategias y nuevos proyectos es tarea fundamental para el líder que debe estar dotado de condiciones técnicas y políticas que haga posible la búsqueda y consecución de recursos en nuevos océanos o escenarios que  promuevan cambios e impactos en las condiciones de vida de la población, el lobby, las relaciones interpersonales y políticas, la acuciosidad en la gestión, el don de gentes y la diplomacia son determinantes en la misión gestora.

10. Comprender que el poder es pasajero: Finalmente comprender que el poder es pasajero y efímero sin duda alguna le enviará al líder muchos dolores de cabeza, entender que como trate en el proceso de ascenso a los demás, ellos le van a tratar descendiendo, la humildad y la sencillez se convierten en virtudes de vital importancia para que el líder conserve los pies sobre la tierra y no lo invada la prepotencia y el orgullo, inspirar un ambiente de confianza y cercanía con la gente, aceptar aportes de otros, escuchar consejos, entender que no se las sabe todas, generar espacios para la integración e interacción con sus compañeros y con la comunidad, tratar con cordialidad, saludar con alegría, sonreír y genera empatía con el otro son factores determinantes para generar grata recordación en los demá

Los anteriores detalles, son un aporte que desde mi experiencia en el mundo social, comunitario y político quiero hacerle a los líderes que humildemente quieran asumir y poner en práctica algunos de estos elementos para beneficio de sus gestiones y de su quehacer profesional y político.

Jorge Olando Soto –  Licenciado en Educación – Especialista en Gerencia Social

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