Situación carcelaria de Rionegro: reflejo de un problema regional

Tres reclusos heridos que fueron remitidos a centros asistenciales de Rionegro. Ese fue el saldo que dejó un amotinamiento en el Centro de Reclusión Transitorio de Rionegro (CRT) en la mañana del martes 22 de agosto. Aunque hubo varios rumores sobre las posibles causas de la revuelta, esa misma tarde la Personería de Rionegro se refirió al respecto.

“Los hechos no fueron en razón de protesta, ni a razón de que allí se afecten los Derechos Humanos (DDHH) de los internos. Cada dos meses realizamos informes sobre los DDHH de la población sindicada. Al 30 de julio, el informe arrojó resultados de una alimentación buena y balanceada además de que todos tienen colchonetas y las minutas son las adecuadas”, indicó Carlos Andrés García, personero de Rionegro.

Riñas entre los internos del patio dos y los internos del patio uno habrían sido la causa de la revuelta que se extendió por más de dos horas. Quema de colchones, suspensión del servicio de agua y ataques con piedras y armas cortopunzantes entre los internos hicieron parte del motín.

Banner mil vías GobernaciónLa decisión de fijar medidas de control dentro del plantel, comunicadas por la dirección del mismo, en cuanto a la realización de actividades de bienestar en el patio dos, luego de que esa misma actividad en el patio uno rompiera las reglas establecidas en el centro, desató la inconformidad de los sindicados. “Las medidas se tomaron de acuerdo al ingreso de bebidas alcohólicas y sustancias psicoactivas a una actividad de integración que hubo”, afirmó García.

No obstante, lo sucedido dio pie para abordar situaciones que se viven en el CRT:

Hacinamiento en el Centro de Reclusión Transitorio

A la fecha, el CRT cuenta con aproximadamente 130 internos en un espacio que tiene capacidad instalada para 90. Así las cosas, es claro que existe un sobrecupo en el plantel, aunque en palabras del Personero, “las condiciones eran peores años atrás, y se ha invertido en el centro aunque sabemos que falta”.

Adicional a esto, existen escenarios que complejizan la situación: “hay entre 10 y 15 internos que ya fueron condenados y aún permanecen en el Centro que está destinado únicamente para sindicados”.

Aunque no es una necesidad nueva, el reciente amotinamiento en Rionegro vuelve a poner sobre la mesa de discusión la necesidad de una cárcel regional, considerando que no es la primera vez que ocurre un hecho similar.

¿Para cuándo?

Rionegro y otros municipios del Oriente deben avanzar hacia una solución definitiva: un centro regional. “No estamos cumpliendo con muchas de las normativas del Código Nacional Penitenciario”, aseguró Carlos Andrés García. Una de ellas sería tener una guardia oficial y no alquilada, como sucede en la actualidad, además, el Personero enumeró otras más: “debemos tener un servicio de transporte propio para los traslados y espacios privados para la visita conyugal, entre otras”.

Es una realidad que en el Oriente Antioqueño se presenta una crisis carcelaria, así lo manifestaron los dieciocho mandatarios de la región que asistieron al Congreso Nacional de Alcaldes 2017 en Cartagena. El director de Masora, Fabio Ríos Urrea, se reunió durante el encuentro con el ministro de Justicia del Derecho, Enrique Gil Botero, para concretar proyectos que aprobaran nuevas cárceles para el Oriente.

No ha sido ajeno a la puja por una cárcel para el Oriente el alcalde de La Ceja, Elkin Ospina, quien expresó en julio la intención de adecuar la cárcel de su municipio para prestar un servicio regional.

Cabe mencionar que el CTR también es el lugar más cercano para enviar a los capturados en el Aeropuerto Internacional José María Córdova. En sus instalaciones han estado recluidos ciudadanos indios, ecuatorianos, mexicanos, rusos y de otras nacionalidades.

Aun cuando la demanda no da espera, “deben ejecutarse acciones a corto plazo para menguar las problemáticas”, según lo manifestó el secretario de Gobierno de Rionegro, Gregorio Orjuela.

Armas, alcohol, marihuana y otras sustancias y elementos que están prohibidos en el CRT fueron encontrados en una requisa que tuvo lugar en la noche del amotinamiento. Con la intención de dar respuesta y tomar medidas, un consejo de seguridad realizado en la Administración Municipal reveló algunas conclusiones entregadas por Orjuela en entrevista para De Regreso con MiOriente.

Conclusiones:

“Existen pujas de poder dentro del centro por parte de los mismos reclusos”. Esto responde a que en ocasiones, como lo explicó el Personero, “en ambos patios existen enemigos de diferentes combos que están en disputa”. De acuerdo a ello, lo apremiante es entender cómo y por qué ingresan armas y estupefacientes al CRT.

Atendiendo a lo anterior, el alcalde Andrés Julián Rendón se expresó asegurando que va a terminar los contratos con las empresas contratistas que prestan el servicio de seguridad, hecho que, según Orjuela, “se está evaluando”.

Adicionalmente se priorizó la verificación de métodos de seguridad y la necesidad de invertir en tecnología para “ser contundentes en las requisas de las personas que ingresan al centro”.

Esa es la situación que se presenta en el CRT de Rionegro, que no se distancia del panorama nacional y departamental, donde el sistema carcelario está saturado en un 71.5 % de acuerdo a cifras entregadas por el Gobernador de Antioquia, siguiendo los resultados de un censo del primer trimestre del 2017, que arrojó un dato de más de 14.500 reclusos en los diferentes centros, cuando el cupo existente es para 8.500.

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