Después de 30 años, fundación santuariana tiene sede propia

Casi 30 años después de que un grupo de cuatro soñadores en El Santuario recibieran la personería jurídica para conformar una fundación, uno de sus más grandes sueños se hace realidad: tener sede propia. Alifisan tiene por nombre la obra que por tres décadas ha brindado una mano amiga a personas que necesitan apoyo y asistencia debido a condiciones físicas y cognitivas especiales y que hoy celebra un espacio propio.

Aunque a la fecha la población educativa directa de Alifisan es de aproximadamente 60 personas, cuya obra se extiende a sus familias, en 30 años han hecho parte de la fundación miles de personas, entre beneficiados y colaboradores. Por eso para Helena Gómez, cofundadora y hoy directora del centro, “ya era hora de cumplir este sueño y de estar de una manera más digna para seguir ayudando a la población con necesidades especiales”.

La nueva sede, ubicada a 800 metros, sobre la autopista Medellín-Bogotá, de la sede primaria de la I. E. José María Córdova de El Santuario, es una edificación moderna que cuenta con los espacios necesarios y adecuados que requieren la formación a población con necesidades especiales. En total, y aunque aún falta la etapa final que requiere adecuación de piscina, canchas y otras zonas lúdicas, la inversión ha sido de dos mil millones de pesos.

“Esto ha sido posible, digamos, casi que a todo El Santuario, porque muchos pueden colaborar con donaciones y dinero, pero muchos otros también con voluntad y oraciones y eso es lo más importante”, aseguró Helena Gómez.

De esta manera, el próximo sábado 12 de octubre, a las 2 p.m., se realizará la inauguración de la nueva sede propia de Alifisan con una eucaristía y un brindis. Se llevará a cabo en las propias instalaciones, y como lo manifestó la Directora de la fundación, “queremos que asista todo el que se sienta parte de esta obra que es tan importante para El Santuario”.    

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